CLASIFICACIÓN DE LOS RECEPTORES SEGÚN SU PROTECCIÓN CONTRA CONTACTOS ELÉCTRICOS

CLASIFICACIÓN DE LOS RECEPTORES SEGÚN SU PROTECCIÓN CONTRA CONTACTOS ELÉCTRICOS

 

Características principales de los aparatos Precauciones de seguridad
Clase 0 Sin medios de protección por puesta a tie­rra (la protección se basa solamente en el aislamiento funcional). Se necesita un entorno aislado de tierra.
Clase I Previstos medios de conexión a tierra (mediante un conductor de protección) Conectar a la toma de tierra de protección.
Clase II Aislamiento de protección suplementario pero sin medios de protección por puesta a tierra (doble aislamiento) No es necesaria ninguna otra protección
Clase III Previstos para ser alimentados con muy bajas tensiones de seguridad (MBTS) Conexión a muy baja tensión de seguridad
Esta clasificación no implica que se pueda utilizar cualquiera de dichos tipos de receptor. Las condi­ciones de seguridad pueden imponer restricciones al uso de algunas de estas clases.

 

Algunos ejemplos son:

  • Las lámparas portátiles serán de clase III ya que deben ser alimentadas a MBTS, máxime si son utilizadas en locales húmedos o mojados.
  • Las máquinas de un taller serán receptores de clase I por lo que estará prevista su conexión a tierra mediante un conductor de protección que se conectará a la toma de tierra general del taller.
  • La maquinaria eléctrica manual (taladros, atornilladores, etc.) serán receptores de clase II, es decir, dispondrán de aislamiento de protección supletorio (doble ais­lamiento) dado que no están previstos de medios de protección por puesta a tierra.

TRABAJOS EN ALTA TENSIÓN

Ya se ha hecho referencia anteriormente a este tipo de trabajos y a las medidas a adoptar, sobre todo en lo referente a poder trabajar con o sin tensión y la capacitación del trabaja­dor que realice la tarea. Ahora recordamos y ampliamos algunos aspectos que conviene tenerlos claros a la hora de realizar trabajos en ALTA TENSIÓN.

– Riesgos en este tipo de instalaciones.

Al igual que en Baja Tensión, se pueden producir:

  • contactos eléctricos directos con elementos que normalmente tienen tensión, como cables, transformadores, etc. El contacto puede ser directamente con el cuerpo o con elementos transportados.

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  • contactos eléctricos indirectos con elementos que normalmente no tienen tensión, pero que pueden quedar con tensión por hacer contacto con otro que sí tiene o por “cebamiento de arco eléctrico” al aproximarse excesivamente a la línea con tensión.

Hay que hacer especial hincapié a este último aspecto, el del “cebamiento de arco eléctrico”, dado que la mayor parte de los accidentes en alta tensión se deben al exce­so de aproximación de la persona o de objetos transportados por el trabajador o por un agente material (grúa, retroexcavadora, etc.) a una línea de alta tensión, quedando a igual tensión sin necesidad de producirse el contacto directo.

– Medidas de prevención.

Ya se dijo que la primera “ley de oro” a tener presente por el trabajador es:

Todo trabajo en una instalación eléctrica, o en su proximidad, que conlleve un riesgo eléc­trico, deberá efectuarse SIN TENSIÓN, salvo en determinados casos.

Igualmente, habrá que tener presente que la persona que tenga que exponerse a un riesgo eléctrico, con independencia de la situación de la instalación, es su capacitación por cono­cimientos y por la disposición de los medios materiales necesarios. Por lo tanto, aparece la figura del trabajador autorizado y la del trabajador cualificado, cuyas definiciones vienen dadas en el Anexo I del R.D. 614/2001. Estas personas deben poseer un conocimiento (for­mación) suficientes en los siguientes aspectos:

  • De las características técnicas de la instalación.
  • De los procedimientos y medidas de seguridad a adoptar en los trabajos que tengan asignados.
  • Del uso y verificación de los equipos y prendas de protección.
  • De las medidas a adoptar en caso de accidentes y primeros auxilios.
  • De la normativa legal y de la normativa particular de la empresa.

Las deficiencias que pudieran observarse en este sentido deben implicar la inhabilitación para la realización de estos trabajos.

No está permitido que trabajos con alta tensión sean realizados por personal de Empresas de Trabajo Temporal (R.D. 216/1999 sobre disposiciones mínimas de las ETT).

Por último y con objeto de cumplir, siempre que se pueda, con la premisa de trabajar sin tensión, se aplicarán las “cinco reglas de oro” ya citadas anteriormente:

  • Abrir con corte visible todas las fuentes de tensión.
  • Enclavar o bloquear, si es posible, los aparatos de corte.
  • Reconocimiento de la ausencia de tensión.
  • Poner a tierra y en cortocircuito todas las posibles fuentes de tensión.
  • Colocar señales de seguridad adecuadas delimitando la zona de trabajo.

 

TRABAJOS EN PROXIMIDAD A LÍNEAS ELÉCTRICAS AÉREAS Y CABLES SUBTERRÁNEOS

INTRODUCCIÓN

Las operaciones que se efectúan habitualmente dentro de actividades del Sector de la Construcción (obras públicas o de edificación) y otros en la proximidad a líneas eléctricas aéreas y/o subterráneas, implican riesgo de contactos con elementos bajo tensión, poten­ciándose el mismo, en ocasiones, por las condiciones climatológicas, el entorno de traba­jo, los procesos constructivos y utilización de maquinaria que dispone de alcance variable, como pueden ser retroexcavadoras, grúas automotrices, etc.. El riesgo es particularmente grave si no se perciben con suficiente antelación la existencia de dichas instalaciones eléc­tricas (conducciones) y si las medidas de seguridad no se adoptan en consonancia al cita­do riesgo en su debido tiempo.

¿CUÁLES SON LAS LÍNEAS ELÉCTRICAS PELIGROSAS?

En principio, se deben considerar como peligrosas TODAS las líneas eléctricas, indepen­dientemente del valor de su tensión, ya que la llamada BAJA TENSIÓN ( 220 – 380 V ) con la que se alimentan los equipos e iluminación de los tajos de trabajo, pueden causar acci­dentes de todo tipo de grado de lesión.

Por ello, se debe prestar suma atención a las líneas eléctricas próximas a tejados, tendidas sobre las fachadas de las casas, situadas entre edificaciones para viviendas, explotaciones agrícolas, etc.

En las líneas de ALTA TENSIÓN, el arco eléctrico puede producirse a distancia, siendo sus efectos comparables a los de un contacto con un elemento bajo tensión. Por ello, se debe tener en cuenta las distancias de seguridad con respecto a estas líneas.

¿PROTEGEN LAS PRENDAS (EPIs) DE TRABAJO?

Ni las habituales prendas de trabajo de obra, ni las de lluvia, ni las botas de goma, ofrecen una protección suficiente para los riesgos eléctricos; la porosidad imperceptible de las prendas es suficiente para permitir el paso de la intensidad cuando se trabaja en B.T. y, ante la A.T., pueden llegar a destruirse o perforarse.

¿LOS PUESTOS DE TRABAJO EN LUGARES SECOS, SON SEGUROS?

Los puestos de trabajo en lugares aparentemente secos no protegen ni aseguran un sufi­ciente aislamiento. Accidentes mortales se han producido sobre escaleras de madera, anda- mios con planchas aislantes, techumbres, así como sobre maquinaria de movimiento de tierras provista de ruedas neumáticas.

TIPOS DE CONTACTO ELÉCTRICO DIRECTO

CONTACTO DIRECTO CON UNA PARTE DEL CUERPO HUMANO

En los trabajos efectuados en las proximidades a líneas eléctricas aéreas, existe el peligro de tocar las conducciones directamente. Para recibir una descarga, no es necesario poner­se en contacto con dos conductores; es suficiente tocar uno sólo para que la corriente atra­viese el cuerpo hacia tierra.

Este tipo de contacto se suele dar al ir a sujetarse al conductor cuando se asciende por una escalera en la fachada de una edificación, al ponerse de pie en un tejado atravesado por una línea, etc.

CONTACTOS A TRAVÉS DE ÚTILES, HERRAMIENTAS O MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN.

Llevar elementos o materiales de construcción largos (tuberías, barras metálicas para el armado del hormigón, etc.) puede hacer que entremos en contacto con una línea aérea que pase sobre nosotros; el fontanero que coloca un canalón en la fachada de una casa puede tocar con su herramienta las conducciones adosadas a dicha fachada; etc.

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CONTACTOS A TRAVÉS DE MAQUINARIA AUXILIAR DE OBRA DE GRAN ALTURA.

Si los andamios tubulares o colgantes, medios de elevación como grúas, máquinas de movimientos de tierras u otros elementos auxiliares, se aproximan peligrosamente a líneas aéreas (arco eléctrico) o las tocan, se ponen bajo tensión. En este caso, cualquier persona que se ponga en contacto con estos elementos recibirá la descarga eléctrica.

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Igualmente, están amenazadas las personas situadas en las proximidades de los elemen­tos bajo tensión. Si se alejan de la zona peligrosa andando a pasos largos, sufren el riesgo de que la diferencia de potencial entre sus pies sea lo suficientemente grande como para que reciban una descarga eléctrica (tensión de paso).

Caso de contactar la máquina con la línea aérea o de producirse un acercamiento excesivo que dé lugar al cebamiento del arco eléctrico, la persona que toque la máquina recibirá una descarga eléctrica aunque la máquina tenga ruedas neumáticas. El riesgo se potencia en aquellas máquinas que vayan sobre cadenas (orugas).

MEDIDAS DE SEGURIDAD EN TRABAJOS PRÓXIMOS A LÍNEAS ELÉCTRICAS AÉREAS

MEDIDAS DE ORGANIZACIÓN.

Siempre conviene determinar con la suficiente antelación, al comenzar las obras o en la uti­lización de maquinaria móvil de gran altura, si existe riesgo derivado de la proximidad de líneas eléctricas aéreas. El contratista o el jefe de obra nombrado por él debe investigar la presencia de dichas líneas que puedan encontrarse, por ejemplo:

  • sobre el terreno donde se va a construir.
  • en el emplazamiento previsto para la instalación de la grúa o que puede interferir su campo de acción.
  • sobre el lugar destinado a almacenar materiales de grandes dimensiones: armaduras, elementos prefabricados, vigas, etc.
  • sobre lugares de montaje y definitiva ubicación de elementos prefabricados.
  • sobre la cubierta a reparar o construir.
  • sobre el trayecto previsto por una máquina de gran altura o por una pala excavando una trinchera.