CAPÍTULO 5: HIGIENE DE CAMPO

 

VALORACIÓN AMBIENTAL

En gran medida el control de los riesgos higiénicos descansa en la evaluación, por lo que esta actividad se convierte en un elemento clave para la actuación preventiva.

El parámetro crítico de una evaluación es que el resultado que se obtenga sea fiel reflejo del auténtico riesgo medido; por tanto, todos los requisitos que se han de tener en cuenta en la medición, están relacionados con la representatividad. La evaluación consiste en comparar el resultado medido con el valor límite aplicable

Otros requisitos a tener en cuenta son los relativos a la coherencia de los criterios y parámetros entre ambos valores.

Fundamentación de la evaluación

Respecto a los fundamentos de la valoración o evaluación ambiental, las principales consideraciones a tener en cuenta son:

  1. Exposición laboral
  2. Medición/muestreo personal
  3. Representatividad espacial
  4. Representatividad temporal
  5. Representatividad laboral
  6. Tipo de límite
  7. Expresión del contaminante
  8. Unidades de medida
  9. Procedimiento de medición/muestreo y análisis.

Exposición Laboral

El objetivo de una evaluación higiénica es determinar el riesgo a que está sometido un trabajador, por tanto la valoración de un contaminante debe centrarse en conocer la exposición de éste.

Valoraciones dirigidas a conocer la concentración existente en un foco contaminante, pueden ser útiles para actuaciones preventivas, pero no tienen validez alguna en la evaluación higiénica del riesgo.

Medición/muestreo personal

La representatividad geográfica es imprescindible para asegurar que el resultado es válido, y pocos puestos son estables desde el punto de vista de una exposición higiénica. El trabajador suele realizar pequeños movimientos que modifican su posición relativa respecto al agente contaminante, o desplazamientos mayores impuestos por la tarea o con motivo de las naturales pausas o relaciones con terceros.

En definitiva, la medición se deberá realizar siguiendo al trabajador en todos sus movimientos, lo cuál es una tarea harto difícil. La forma de solventar este problema es utilizando equipos portátiles de pequeño peso y tamaño, que funcionen de forma autónoma y que el trabajador pueda llevar consigo.

Representatividad espacial

La localización del punto donde se realiza la toma de muestra o la medición es también un factor de especial importancia.

Cuando se trata de agentes químicos la exposición a evaluar es la correspondiente a la vía de entrada respiratoria, por tanto, el punto de captura del contaminante deberá situarse en las proximidades de la nariz y la boca. Dado que no es posible situarlo exactamente en este lugar, se considera suficiente con localizar el punto de muestro en la zona superior del pecho (sujeto al cuello de la camisa).

Representatividad temporal

La experiencia y numerosos estudios confirman que el nivel de exposición en un puesto de trabajo presenta una importante variabilidad entre muestras o mediciones de un mismo día.

En un proceso laboral estable y controlado, la variación puede ser de hasta tres veces el valor medio. No cabe duda de que la mejor representatividad temporal se alcanza con mediciones o muestreos que cubran la totalidad de la jornada laboral, siendo éste el criterio básico de partida. De cualquier forma, en base a una buena experiencia profesional y, sobre todo, si se disponen de datos que lo confirmen, es posible reducir el tiempo de medición o muestro; en ciertas situaciones, cabe simplificar el estudio evaluando la situación más desfavorable. Todo ello forma parte de lo que se denomina «estrategia de muestreo».

Representatividad Laboral

La variabilidad anteriormente comentada se refiere a la esperable durante el trabajo habitual, pero en muchas ocasiones se dan situaciones que alteran el desarrollo de la actividad productiva.

Estas consideraciones deben tenerse presentes para realizar el proceso de evaluación o, en su caso, para aceptar la validez de los resultados.

Tipo de límite

Debe tenerse presente que la estrategia y la metodología de la evaluación, las características de los equipos, el proceso de cálculo y la mecánica de comparación de resultados, deberán ser distintos en función del tipo de límite que se deba aplicar.

El ejemplo más extremo se da comparando el procedimiento que deberá seguirse para identificar y cuantificar la concentración máxima que se produce durante la jornada, frente a determinar la concentración promedio de la jornada.

Expresión del contaminante

Es bastante frecuente, sobre todo en los agentes químicos, que para un mismo contaminante aparezcan distintos límites en función de la forma de presentación en el ambiente.

A título de ejemplo, no se muestrea ni se analiza igual una niebla de aceite que el vapor de ese mismo aceite.

Unidades de medida

La forma de expresar el valor límite da respuesta a una gran parte de las condiciones de la medición o el muestreo, tanto en cuanto al instrumental necesario como al proceso de toma de datos en campo.

Otro aspecto importante, en cuanto a la unidad de medida, es la propia cifra. Valores muy bajos condicionan la duración de la medición o el muestreo, pero también imponen límites de detección y cuantificación muy estrictos.

Procedimiento de medición/muestreo y análisis

Todo proceso de evaluación conviene que se realice de acuerdo con un método normalizado, de forma que se asegure que el resultado es contrastable tanto frente al propio límite aplicado, como entre mediciones consecutivas, o por comparación entre terceros.

En Higiene industrial, la legislación raramente exige la aplicación de métodos específicos, pero es muy numeroso el repertorio de los publicados por el INSHT (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo), por UNE, por ISO, o incluso por organizaciones de prestigio internacional tales Institute for Occupational Safety and Health).

Si bien la aplicación sistemática de procedimientos normalizados es una práctica recomendada técnicamente, la propia legislación en el art. 5 del Reglamento de los Servicios de Prevención especifica:

«.. Si existiera normativa especifica de aplicación, el procedimiento de evaluación deberá ajustarse a las condiciones concretas establecidas en la misma …» . Cuando «… la normativa no indique o concrete los métodos que deben emplearse … se podrán utilizar los métodos o criterios recogidos en:

  • Normas UNE
  • Guías del INSHT, del Instituto Nacional de Silicosis y protocolos y guías del Ministerio de Sanidad y Consumo, así como de Instituciones competentes de las Comunidades Autónomas.
  • Normas Internacionales.
  • En ausencia de los anteriores, guías de otras entidades de reconocido prestigio en la materia u otros métodos o criterios profesionales descritos documentalmente que cumplan lo establecido en el primer párrafo del apartado 2 de este articulo y proporcionen un nivel de confianza equivalente.»

Bases para establecer un programa preventivo

Un programa preventivo en Higiene Industrial, no debe diferir en su concepción de cualquier otra actividad de la gestión que se realice en el seno de la empresa.

En términos esquemáticos, un programa de Higiene Industrial debería contener los siguientes elementos:

Definición del objetivo

  • Protección de la Salud.
  • Cumplimiento de la ley.
  • Evaluación de la exposición de grupos concretos a agentes concretos.
  • Respuesta a las quejas de los trabajadores, etc. …

Consensuar el objetivo del programa

  • Con la dirección.
  • Con los representantes de los trabajadores.

Familiarizarse con las operaciones de planta

  • Obtener y estudiar los diagramas de flujo del proceso.
  • Efectuar inventario de materias primas, productos intermedios, subproductos y productos acabados.
  • Revisar la información toxicológica adecuada.
  • Clasificar los trabajos y los potenciales agresivos ambientales.
  • Revisar el estado de salud de los trabajadores.
  • Revisar los estudios previos
  • Estimar subjetivamente los potenciales riesgos higiénicos.

Preparar el estudio de campo

  • Determinar los contaminantes a evaluar.
  • Estimar el orden de magnitud de la exposición.
  • Buscar o revisar los métodos de medición.
  • Calibrar los equipos.
  • Montar el equipo de campo.
  • Obtener el equipo de protección personal necesario.

Dirigir el estudio de campo

  • Comprobar que las operaciones y tareas se realizan según lo previsto.
  • Avisar a los mandos y trabajadores.
  • Realizar las mediciones o muéstreos.
  • Recoger los datos complementarios necesarios.
  • Sellar e identificar las muestras que requieran análisis.
  • Transportar las muestras de acuerdo con sus requisitos específicos

Evaluar los resultados

  • Obtener y/o calcular los resultados de las mediciones y análisis.
  • Determinar la exposición diaria.
  • Determinar las exposiciones pico o las de corta duración.
  • Tener en cuenta los posibles efectos aditivos.
  • Comparar los resultados con los niveles de referencia establecidos.

Informar de los resultados

  • A la dirección.
  • A los representantes de los trabajadores.

Implantar las medidas correctoras

  • Modificar o sustituir el proceso.
  • Modificar o sustituir los equipos.
  • Modificar o sustituir los materiales.
  • Eliminar el agresivo en el origen.
  • Desplazar y/o diluir el contaminante.
  • Aislar el proceso.
  • Aislar a los trabajadores.
  • Métodos y hábitos de trabajo.
  • Reducir el tiempo de exposición.
  • Protección personal.
  • Control biológico.
  • Reconocimientos médicos.

Control de resultados

  • Resultado de los controles médico-biológico.
  • Reclamaciones de los trabajadores.
  • Visitas al servicio médico.
  • Costo de las bajas y tratamiento de las afecciones.
  • Absentismo por enfermedad.
  • Resultados de los controles periódicos de exposición.

Bases para la determinación del riesgo higiénico

El control del riesgo higiénico descansa en la evaluación del riesgo ya que de una parte, permite cuantificar la gravedad y extensión del problema, por otra, muestra la evolución en el tiempo y descubre en que medida se mejora o empeora.

Por otra parte, es el acto de comparar el resultado de una medición con el valor de referencia, es decir, en este caso con el límite que no se desea sobrepasar. Una vez diferenciadas ambas etapas, es necesario destacar que la medición no siempre tiene por objeto evaluar el nivel de riesgo; es posible enfocarla con muy diversos fines, tales como:

  • Conocer el nivel real de exposición de los trabajadores.
  • Confirmar si algunos puestos de trabajo están claramente por encima o por debajo de los límites aceptables.
  • Identificar emplazamientos a periodos de elevada exposición.
  • Localizar fuentes de emisión.
  • Estimar la eficacia de las medidas correctoras implantadas.

Bases para la estrategia de la evaluación

La evaluación será función, entre otros factores, de las características propias de la actividad, de los agentes presentes y de los sistemas de control existentes.

En este apartado quedan comprendidos los siguientes puntos:

Identificación de las exposiciones potenciales

Conocer los agentes químicos presuntamente presentes en el puesto de trabajo, procedentes de materias primas, impurezas, productos intermedios, productos finales, productos de reacción y subproductos. Selección de los límites a aplicar.

Determinación de los factores de exposición en el lugar de trabajo

Las características de los procesos y de los procedimientos de trabajo (tareas, proceso de producción, sistemas de control del riesgo, carga de trabajo, etc…) son determinantes para establecer un programa de medición y evaluación apropiado.

Evaluación de la exposición

Para efectuar la comparación con el valor límite deben recogerse datos sobre la distribución temporal y espacial de las concentraciones en los puestos de trabajo, lo cuál supone realizar un proceso de medición fino.

Sin embargo, no siempre es necesario llevar a cabo estudios de tanta precisión. Si se prevé que los niveles están claramente por encima o por debajo del valor límite, es posible plantear la evaluación a tres niveles de complejidad:

  • Estimación inicial
  • Estudio básico
  • Estudio detallado

Bases para la estrategia de la medición

La medición debe dar respuesta a los condicionantes derivados de la estrategia de la evaluación, anteriormente elaborada. Por otra parte se ha de dar un enfoque que permita obtener datos cuantitativos de la exposición, con un eficaz uso de los recursos disponibles, es decir, diseñando la medición y utilizando técnicas acordes con la precisión requerida (ver norma UNE-EN-482).

Los principales aspectos que comprende esta etapa son:

Selección de los trabajadores para las mediciones de la exposición

Por lo general, medir a todos los trabajadores supone un costo excesivo, pero el planteamiento contrario ( extender el resultado obtenido en un puesto de trabajo al resto de los trabajadores ) ofrece escasas garantías de fiabilidad.

No existen procedimientos de selección definidos con precisión, pero suele ser aconsejable dividir a los trabajadores por grupos de exposición presuntamente homogénea, seleccionar aleatoriamente los trabajadores a medir o muestrear, confirmar la presunción de homogeneidad y asignar el resultado obtenido a todo el grupo.

Selección de las condiciones de medición

Comprende la definición de todos los aspectos que hagan que los resultados sean representativos ( muestreos personales en la zona respiratoria del trabajador ), que correspondan con condiciones de trabajo y de las instalaciones normales que identifiquen las variaciones temporales ( dentro de la jornada y en la jornada ), etc…

Ocasionalmente, pero siempre que sea válido para evaluar la exposición del trabajador, es posible sustituir el muestreo personal por mediciones en un punto fijo o de la situación más desfavorable.

Modelo para la medición

El muestreo debe organizarse de manera que los datos sean representativos de las tareas identificadas para periodos conocidos. Donde las tareas cambian durante el periodo de trabajo puede ser interesante iniciar un nuevo muestreo con cada cambio de actividad, o considerar las distintas situaciones que provocan variaciones de la exposición.

Procedimiento de medida

El procedimiento de medida debe incluir aspectos tales como los agentes objeto de la evaluación, el procedimiento de muestreo y análisis, la duración del muestreo, la programación temporal de muestras, etc.

Localización de la medición:

  • Mediciones ambientales:
  • Muestreo de un área.
  • Muestreo general.
  • No hay limitación en el tamaño del muestreador.
  • Ubicación fija.
  • Mediciones personales:
  • Area del trabajador.
  • Muestreadores pequeños.
  • Muestreadores autónomos.

Conclusión de la evaluación de la exposición laboral

El resultado obtenido de la exposición laboral de debe comparar con el límite aplicable y es necesario alcanzar una conclusión que, necesariamente, deberá ser que la exposición es superior al valor límite, que es muy inferior y probablemente permanezca así a lo largo del tiempo, o que se está en una situación intermedia siendo necesario realizar mediciones periódicas.

Para calcular la exposición del puesto de trabajo a partir de los resultados de muestras individuales se utiliza la expresión:

ΣCiTi / Ti = C1T1~+ C2T2+….+CnTn / 8

donde,

Ci = concentración obtenida para una muestra.

Ti = tiempo de la muestra.

8 = duración de la jornada de trabajo.

Jornadas distintas a la jornada tipo ( 8 horas/día ) requieren corrección por tiempo de exposición.

CONSIDERACIONES EN EL MUESTREO DE CONTAMINANTES QUIMICOS

Antes de proceder a la captación y muestreo de contaminantes químicos en la atmósfera de trabajo es preciso llevar cabo las siguientes acciones:

Realizar una encuesta higiénica: Es la investigación sistemática de todos los factores relacionados con el puesto de trabajo y su entorno. Comprende el estudio de los siguientes aspectos:

  1. Aspectos basicos relacionados con el puesto de trabajo. Se investigan esencial­mente los siguientes:
  • Actividad en el área de trabajo objeto de estudio
  • Lista de productos manipulados
  • Características de los procesos
  • Equipos e instalaciones existentes
  • Organización del trabajo, teniendo en cuenta:
  • Número de trabajadores implicados
  • Edad y sexo de los mismos
  • Susceptibilidad individual de cada trabajador
  • Horario y régimen de turnos
  • Distribución física de los locales, áreas y puestos
  • Referencias epidemiológicas
  1. Identificación del riesgo higiénico. Para lo que se requiere:
  • Recopilar conocimientos sobre la tecnología de la actividad desarrollada.
  • Identificar los posibles factores de riesgo relacionados con las sustancias manipuladas.
  • Buscar las posibles correlaciones entre los datos epidemiológicos obtenidos y los factores de riesgo detectados.
  • Estudiar aquellos factores que puedan influir sobre las condiciones de trabajo. originando, aumentando o disminuyendo un determinado problema higiénico.
  • Seleccionar los equipos adecuados para efectuar las valoraciones requeridas.

Definir estrategia de muestreo: Forma en que tiene lugar el desarrollo operativo de un proceso de toma de muestras. En este sentido debo tener en cuenta:

  • Elección del método
  • Selección de los puestos de trabajo (n° personas implicadas)
  • N° de muestras a tomar
  • Duración de cada muestra

Calibrado de equipos: Operación u operaciones orientadas a determinar la magnitud de los parámetros significativos de una medida (p.e. caudal)

Figura 5-3: ESQUEMA DE LA CALIBRACIÓN DE UN EQUIPO DE MUESTREO DE CONTAMINANTES QUÍMICOS