CAPÍTULO 12: AMBIENTE TÉRMICO

GENERALIDADES

El ambiente térmico es un conjunto de factores (temperatura, humedad, actividad del trabajo, etc.) que caracteriza los diferentes puestos de trabajo. El valor combinado de estos factores origina distintos grados de aceptabilidad de los ambientes. El ambiente térmico puede suponer un riesgo a corto plazo, cuando las condiciones son extremas (ambientes muy calurosos o muy fríos), pero también, y la mayoría de las veces es así, originan inconfort térmico. A continuación describimos los mecanismos a través de los cuales el cuerpo humano recibe o cede calor al medio ambiente, las condiciones ambientales que debe reunir los lugares de trabajo según el Real Decreto 486/1997 y las principales medidas correctoras ante el estrés térmico.

El hombre es un animal que necesita mantener la temperatura de sus órganos vitales dentro de unos márgenes muy estrechos, debido a que las numerosas y complicadas reacciones metabólicas que se desarrollan en su organismo, y de las que depende su vida, deben realizarse en unas condiciones de temperatura con un margen muy estrecho, para que los rendimientos de las mismas sean óptimos.

La temperatura interna media puede estimarse como de 36,8 °C. Si la temperatura se sitúa por debajo de 35 °C hablaremos de hipotermia, pudiendo llegarse a una situación letal a temperaturas de 25 °C. La situación contraria se produciría cuando la temperatura central está en torno a 40 °C, llegándose al riesgo de muerte cuando la temperatura rectal está sobre 43 °C.

Se entiende por estrés térmico la presión que se ejerce sobre una persona al estar expuesta a temperaturas extremas y que, a igualdad de valores de temperatura, humedad y velocidad del aire, presentan para cada persona una respuesta distinta dependiendo de la susceptibilidad del individuo y de su aclimatación.

Nos centraremos casi exclusivamente en las consecuencias del calor.

Cuanto más intensa sea la actividad física del individuo, mayor será también la cantidad de calor que deberá eliminar para que el equilibrio térmico pueda mantenerse. La forma de liberar este calor se produce a través de tres mecanismos: la evaporación del sudor, la convección y la radiación; pero en situaciones muy calurosas sólo es posible liberar calor a través de la evaporación del sudor.

La evaporación del sudor

La evaporación del sudor es un mecanismo de eliminación de calor, pues el sudor, para evaporarse, toma de la piel con la que está en contacto el calor necesario para el paso del estado líquido a vapor. La cantidad de sudor que puede evaporarse por unidad de tiempo depende fundamentalmente de dos variables ambientales: la humedad y la velocidad del aire. Cuanto mayor es la humedad, más difícil es evaporar el sudor; asimismo, cuanto mayor es la velocidad del aire, tanto mayor es el flujo de sudor que es posible evaporar.

La convección

La convección es un mecanismo a través del cual la piel da o cede calor al aire que la rodea, cuando las temperaturas de ambos son distintas. Cuando la temperatura de la piel es mayor que la del aire, aquella cede calor a éste y cuando la temperatura del aire supera a la de la piel, es la última la que recibe calor del primero. Al variar poco la temperatura de la piel, la magnitud del intercambio que se producirá por convección dependerá fundamen­talmente de la temperatura del aire.

La radiación

Es el intercambio térmico que se produce entre dos cuerpos sólidos a diferente temperatura y que se encuentren uno «a la vista» del otro. Cualquier objeto emite rayos infrarrojos en cantidad tanto mayor cuanto más elevada sea su temperatura; al mismo tiempo absorbe una parte de la radiación infrarroja que recibe de otros objetos que le rodean y refleja el resto.

Según que la temperatura del cuerpo sea superior o inferior a la temperatura media de los objetos de su alrededor, el efecto resultante será una ganancia o una pérdida de calor del cuerpo en cuestión. A la temperatura media de los objetos que rodean al cuerpo se le denomina temperatura radiante media.

BALANCE TÉRMICO

En situación de equilibrio térmico, es decir, cuando la temperatura interna del cuerpo permanece constante, las ganancias y pérdidas de calor en el organismo deben equipararse. Se puede establecer una ecuación de balance en la que se tengan en cuenta
todas las variables que influyen en el mantenimiento o pérdida de este equilibrio, que puede expresarse por la ecuación:
A = M – ( R + C + E)

Donde a es la acumulación de calor, M calor producido por el metabolismo y el último término R representa la energía de radiación, C el calor de convección y E el calor de evaporación perdido.

En situación de equilibrio la acumulación de calor será nula.

La cantidad de calor producida por el metabolismo viene influenciada principalmentepor la actividad que desarrolla el individuo, por el tipo de trabajo y el movimiento general del cuerpo; existen tablas de valores para cuantificar el metabolismo del trabajo en función del tipo de éste. Para obtener el consumo metabólico total de energía, habrá que sumar al valor anterior el término correspondiente al metabolismo basal, necesario para mantener las funciones vegetativas y que se puede calcular fácilmente por correlaciones experimentales, ya tabuladas.

Puesto que los mecanismos de termoregulación del organismo tienen como finalidad esencial el mantenimiento de una temperatura interna constante, es evidente que ha de existir un equilibrio entre la cantidad de calor generado en el cuerpo y su transmisión al medio ambiente. La ecuación que describe tal estado de equilibrio se denomina balance térmico y se describe:

M – Ed – Es – Er – L = K = R + C

  • M = Producción metabólica de calor.
  • Ed = Pérdida de calor por difusión de vapor de agua a través de la piel.
  • Es = Pérdida de calor por evaporación del sudor desde la superficie de la piel.
  • Er = Pérdida de calor latente en la respiración.
  • L = Pérdida de calor sensible en la respiración.
  • K = Calor transmitido desde la superficie de la piel hasta la superficie exterior del vestido.
  • R = Calor perdido por radiación desde la superficie exterior del vestido.
  • C = Calor perdido por convección desde la superficie exterior del vestido.

Los intercambios de calor entre el individuo y el medio ambiente se pueden desglosar en calor por radiación, convección y evaporación, los cuales están influenciados por variables como la temperatura del aire, temperatura radiante media, velocidad del aire, humedad del ambiente y ropa de trabajo.

 

 

 

REACCIÓN DEL CUERPO AL ESTRÉS POR BAJAS

El cuerpo humano, de sangre caliente, reacciona cuando se le somete a un ambiente térmico de frío intenso (contacto con agua muy fría, trabajos en cámaras frigoríficas industriales, etc.) produciéndose la hipotermia, puesta de manifiesto por una contracción de los vasos sanguíneos de la piel con el fin de evitar la pérdida de la temperatura basal. Como consecuencia de ello los órganos más alejados del corazón, las extremidades, son los primeros en acusar la falta de riego sanguíneo, además de las partes más periféricas del cuerpo (nariz, orejas, mejillas) más susceptibles de sufrir congelación. Otros síntomas siguen a la exposición prolongada al frío (dificultad en el habla, pérdida de memoria, pérdida de la destreza manual, schock e incluso muerte).

Prescindiendo de su estudio detallado, indicamos unos valores orientativos para los tiempos de trabajo:

A partir de cero grados: no se establecen límites si se usan ropas adecuadas.

Desde menos 18 a menos 34 °C: Un máximo de 4 horas diarias, alternando una de exposición y una de recuperación; evidentemente con trajes adecuados.

Desde menos 34 °C a menos 57 °C: dos períodos de treinta minutos separados cada cuatro horas.

Existen valores más detallados dados por la ACGIH, que contemplan además la velocidad del viento.

Un aspecto importante a tener en cuenta lo constituye la selección de la ropa de trabajo adecuada, ya que las ropas voluminosas dificultan el movimiento, debiendo tenerse en cuenta la evacuación de calor producido durante el trabajo y las condiciones de viento y humedad que normalmente acompañan a los ambientes fríos.

REACCIÓN DEL CUERPO AL ESTRÉS TÉRMICO POR CALOR

Cuando las personas se exponen a un calor excesivo se presentan diversas patologías clínicamente diferenciadas:

Agotamiento por calor: es una forma benigna de patología que remite rápidamente si se trata pronto. Suele estar acompañada por un aumento de la temperatura del cuerpo, dolor de cabeza, náuseas, vértigo, debilidad, sed y aturdimiento.

Calambres por calor: son imputables a la continua pérdida de sal a través del sudor, acompañada por una copiosa ingestión de agua sin una adecuada reposición salina.

Erupción por calor: se presenta en forma de pápulas rojas, usualmente en áreas de la piel cubierta por la ropa y produce una sensación de picazón, especialmente cuando se incrementa la sudoración. Se produce en piel permanentemente cubierta de sudor sin evaporar, aparentemente porque las capas queratinosas de la piel absorben agua, se inflaman y obstruyen mecánicamente los conductos sudoríparos. Las pápulas pueden infectarse si no reciben tratamiento.

Golpe de calor: incluye una afección importante del sistema nervioso central (inconsciencia o convulsiones), ausencia de sudoración y temperatura corporal superior a 41 °C. El golpe de calor es una emergencia médica y cualquier procedimiento que sirva para enfriar al paciente mejora el pronóstico.

LA SENSACIÓN Y EL RIESGO DE CALOR O FRIO DEPENDEN DEL NIVEL TÉRMICO DEL CUERPO

Existen diferentes variables que influyen en la tolerancia al calor:

Aclimatación

Cuando personas no aclimatadas se exponen a ambientes con sobrecarga térmica, experimentan elevaciones en la frecuencia cardíaca, molestias y sensación de angustia que se compensan en días sucesivos por efecto de ajustes fisiológicos. Se puede hablar de aclimatación total al cabo de dos o tres semanas.

Esta adaptación a la exposición al calor se basa principalmente en una mejora progresiva de la circulación central, con lo que el calor es transportado con mayor facilidad hacia la piel, y en un aumento de la producción de sudor, incluso con modificaciones en la composición de éste.

Constitución corporal

En el caso de individuos obesos, la relación entre la superficie corporal y el peso es más baja. Puesto que la generación de calor es función del peso y la disipación función de la superficie, el hombre corpulento está en desventaja. Además las personas obesas suelen tener peor funcionamiento del aparato circulatorio, que es quien transporta el calor al exterior de la capa subcutánea.

Edad y aptitudes físicas

Durante el trabajo pesado en ambientes calurosos se somete al sistema cardiovascular a una doble carga, ya que se establece la necesidad de aumentar el flujo sanguíneo hacia la piel y hacia los músculos que trabajan; por otro lado la capacidad cardiovascular disminuye con la edad y por tanto también disminuye la tolerancia a este tipo de situaciones. Además los individuos de más edad disipan con más dificultad el calor por sudoración, debido a una inferior capacidad de generación de sudor, principalmente.

DETERMINACIÓN DEL RIESGO DE ESTRÉS TÉRMICO

La evaluación del estrés térmico se efectúa midiendo los factores climáticos y físicos del ambiente y evaluando entonces sus efectos sobre el organismo humano mediante el empleo del índice de estrés térmico apropiado.

Existen métodos de medida fisiológicos, basados en el estudio de grandes colectivos de personas, como el método de la temperatura efectiva, basado en el estudio de grupos de personas numerosos cuando son expuestas a diferentes combinaciones de temperatura, humedad y movimiento de aire, aunque sólo utiliza como criterio de evaluación el confort térmico, ya que no tiene en cuenta la carga metabólica ni la posible influencia de la radiación térmica.

Los métodos instrumentales tratan de establecer modelos físicos que expliquen las reacciones del hombre cuando se le somete a diferentes condiciones termohigromé-
tricas, a través de la cuantificación de factores externos, como es el caso del índice WBGT propuesto por la ACGIH (Ame­rican Conference of Governmental Industrial Hygienists).

Los métodos de balance térmico son los más modernos y precisos pero bastante complicados en la práctica; pretenden la obtención de todas las variables que intervienen en el balance térmico mediante la resolución de ecuaciones a veces complejas. Un ejemplo es el «índice de sudoración requerida» cuyo desarrollo está especificado en la norma ISO 7933.

Criterios de evaluación del riesgo de estrés térmico

El más frecuentemente utilizado es el índice de temperatura de globo con bulbo húmedo, conocido como índice WBGT, recomendado por el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) para los límites de alerta para el ambiente térmico.

Existen una serie de parámetros que deben conocerse previamente a la medida del estrés térmico:

Temperatura del aire seca (ta): Es la temperatura del aire medida con un termómetro, en grados centígrados o Kelvin (°K = °C + 273)

Temperatura húmeda natural (thn): es la temperatura indicada por un termómetro cuyo sensor está recubierto por una muselina de algodón humedecida y que está expuesto al movimiento natural del aire en el punto de medida.

Temperatura húmeda psicrométrica (thp): es la temperatura indicada por el termómetro cuando alrededor de la muselina se establece una corriente forzada de aire

Velocidad del aire: es la velocidad en m/s a la que se mueve el aire; su magnitud es importante en el intercambio térmico entre el hombre y el ambiente por su influencia en la transferencia térmica por convección y evaporación.

Calor radiante: es la carga térmica de radiación solar e infrarroja que incide sobre el cuerpo humano. Se mide mediante un termómetro de globo que consiste en una esfera de cobre, hueca, de 15 cm. de diámetro y pintada de negro mate, en cuyo centro se inserta un termómetro.

Estimación de la carga térmica metabólica: puede realizarse empleando tablas de consumo metabólico o de análisis de tareas.

Para interiores sin carga solar el índice WBGT es:

WBGT = 0,7 thn + 0,3 tg

Para exteriores con carga solar es:

WBGT = 0,7 thn + 0,3 tg + 0,1 ta

En donde WBGT = f de globo y bulbo húmedo según fórmula en °C.

El índice WBGT combina el efecto de la humedad y del movimiento del aire, de la temperatura del aire y de la radiación, y de la temperatura del aire como un factor explícito en exteriores con carga solar.

Las condiciones de medida vienen especificadas en la ISO 7243 «Estimación del estrés térmico en el ambiente de trabajo basada en el índice WBGT» y la ISO 7726 «Ambientes térmicos. Instrumentos y métodos para la cuantificación de magnitudes físicas»

Existen en el mercado instrumentos que proporcionan lecturas instantáneas de los componentes individuales del índice WBGT o una lectura digital integrada.

Una vez que se ha determinado el valor del índice WBGT y la carga térmica metabólica correspondiente a una tarea determinada, es posible efectuar una evaluación del posible estrés térmico.

Los límites recomendados distinguen entre trabajadores aclimatados y no aclimatados, incluyen el efecto del vestido y especifican valores techo según una serie de curvas para los valores Límite de Alerta recomendados, Límites de Exposición Recomendados y Valores Techo. Debe disponerse del documento guía de la NIOSH o su traducción de cualquier manual al efecto.

Régimen de trabajo y descanso Tipos de Trabajo
Ligero Moderado Pesado
Trabajo continuo 30.0 26.7 25.0
75% trabajo y 25% descanso, cada hora 30.6 28.0 25.4
50% trabajo y 50% descanso, cada hora 31.4 29.4 27.9
25% trabajo y 75% descanso, cada hora 32.2 31.1 30.0

Tabla 12-1: TLV’S PARA LA EXPOSICIÓN AL CALOR (VALORES EN °C WBGT)

SISTEMAS DE CONTROL

El control del estrés térmico debe realizarse mediante sistemas de ventilación apropiados, y si es posible con aislamientos que reduzcan la transmisión térmica. El calor radiante debe reducirse recubriendo la superficie de los objetos calientes con materiales de baja emisividad o mediante pantallas que aíslen de la radiación.

Para exposiciones cortas existen prendas de protección tales como intercambiadores de calor respiratorios, trajes refrigerados y reflectantes, etc.

Cuando el calor emitido no puede controlarse (por ejemplo en hornos altos), la mejor solución es emplear cabinas con aire acondicionado para mantener a los trabajadores razonablemente confortables. En general, deberemos actuar:

Sobre los focos de calor: Con prevención en la fase de diseño, modificación del proceso productivo, encerramiento de procesos, extracción localizada, apantallamiento de focos de calor radiante.

Sobre el medio de difusión: Influyendo en la ventilación de los locales, controlando la velocidad del aire

Sobre el individuo: Control del calor metabólico, cabinas climatizadas, áreas de descanso, reposición de líquidos y sales minerales, control médico, medidas de información y formación.

EXPOSICIÓN AL FRÍO

El primer síntoma que advierte del peligro de exposición al frío puede ser la aparición de sensación de dolor en las extremidades, aunque el aspecto más importante y que constituye una amenaza para la supervivencia es el descenso de la temperatura interna corporal por debajo de los 36 °C, ya que a partir de ese punto se producirán efectos graduales que irán desde una reducción de la actividad mental hasta llegar a la pérdida de la consciencia con amenaza de consecuencias fatales para la supervivencia.

Cuando la temperatura interna disminuye hasta 36 °C se produce un aumento de la actividad metabólica en un intento de recuperar el equilibrio térmico. Si la exposición continúa, el trabajador experimentará manifestaciones clínicas progresivas de la hipotermia cuya secuencia podría ser la siguiente:

Aparición de tiritona de máxima intensidad cuando la temperatura interna se acerca a los 35 °C

Fuerte hipotermia por debajo de 33 °C

Por debajo de 30 °C pérdida progresiva de la consciencia.

Límite de supervivencia a los 24 °C (temperatura interna del cuerpo).

Riesgo de paro cardiaco para una temperatura interna de 22 °C.

MEDIDAS CORRECTORAS

Aparte del daño por el frío en sí, muchos accidentes de trabajo se producen por pérdida de la destreza o capacidad intelectual del trabajador ocasionadas por exposiciones prolongadas sin haber tomado las mínimas medidas preventivas.

En el caso de trabajos que exijan destreza manual, se tomarán medidas cuando se trate de exposiciones de más de 25 minutos a ambientes por debajo de 15 °C, con objeto de que los trabajadores puedan mantener las manos calientes. Se puede recurrir a la instalación de aparatos calefactores orientados hacia la zona de trabajo o bien a la utilización de guantes. La maquinaria debe estar diseñada para poder manejar los mandos con guantes.

En situaciones de trabajo por debajo de 5 ° C los trabajadores deben llevar ropa de protección, cuya elección estará en función de la actividad física a desarrollar y del nivel de frío al que vayan a estar sometidos.

Se deberá dar instrucciones a los trabajadores sobre:

Procedimientos para reincorporar calor y conocimientos de primeros auxilios.

Uso de ropa de trabajo o prendas de protección adecuadas a la temperatura del medio laboral. Esta ropa, aparte de la función protectora, deberá cumplir unos requisitos mínimos ergonómicos, debiendo asegurarnos una mínima transpiración o en su defecto una adecuada ventilación para impedir que las prendas interiores se mojen con el sudor.

Asimismo puede ser beneficiosa una capa exterior impermeable si existe riesgo de que se puedan mojar las prendas interiores.

Conocimiento de regímenes de comida y bebida apropiados.

Reconocimiento de los primeros síntomas de congelación.

Reconocimiento de los síntomas de hipotermia o enfriamiento corporal excesivo.

A pesar de que no es posible establecer fórmulas de validez general frente a situaciones de estrés térmico, ya que debería efectuarse en cada caso un análisis detallado de las causas del riesgo y estudiar todos los elementos que intervienen en el problema, detallamos algunas de las medidas de prevención que se deben adoptar al realizar trabajos en ambientes calurosos:

Sobre el foco:

  • Selección de equipos y diseños adecuados: elección de equipos que emitan bajas cantidades de calor o que lo hagan fuera del ambiente de trabajo.
  • Modificación del proceso productivo, diseñando variantes que provoquen menores emisiones de calor.
  • Encerramiento del proceso, encapsulando las fuentes de calor.
  • Control de las emisiones de aire caliente con la instalación de campanas de aspiración.
  • Aislamiento de las fuentes de calor radiante mediante apantallamiento.

Sobre el medio de difusión:

  • Ventilación por dilución utilizando el aire exterior o bien aire previamente tratado o acondicionado.
  • Control de la velocidad del aire.

Sobre el individuo:

  • Control de la producción de calor metabólico, disminuyendo la carga de trabajo o distribuyéndola a lo largo de toda la jornada de trabajo.
  • Instalación de cabinas climatizadas.
  • Utilización de áreas de descanso con aire acondicionado.
  • Distribución de trabajos en función de la aclimatación de los trabajadores: los trabajadores nuevos o recién incorporados deberían realizar tareas ligeras hasta completar el período de aclimatación.
  • Información sobre el reconocimiento de síntomas de sobrecarga térmica.
  • Formación en primeros auxilios sobre los síntomas derivados del trabajo en ambientes calurosos.
  • Control médico de los trabajadores expuestos a situaciones extremas de calor mediante exámenes previos al ingreso y periódicos, impidiendo exposiciones excesivas a los que presenten problemas circulatorios o infecciones respiratorias.
  • Informar al personal sobre la necesidad de reponer las pérdidas de líquidos mediante la ingestión de agua y sal. Es aconsejable beber un vaso de agua cada 20 m. aproximadamente.

Si estas medidas no son suficientes, se recurrirá a la modificación de los ciclos de trabajo estableciendo pautas de trabajo-calentamiento y a la toma de medidas de protección colectiva si fuese posible como el apantallamiento de las zonas de trabajo para evitar elevadas velocidades del aire.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN. CRITERIOS TLVs DE LA ACGIH

Para conservar la destreza manual para evitar accidentes, se requiere una protección especial de las manos.

  1. °- Si hay que realizar trabajos de altas exigencias en precisión con las manos al descubierto durante más de 10-20 min. en un ambiente por debajo de los 16° C, se deberán tomar medidas especiales para que los trabajadores puedan mantener las manos calientes, pudiendo utilizarse para este fin chorros de aire caliente, aparatos de calefacción de calor radiante (quemadores de fuel-oil o radiadores eléctricos ) o placas de contacto calientes. A temperaturas por debajo de -1° C, los mangos metálicos de las herramientas y las barras de control se recubrirán de material aislante térmico.
  2. °- Si la temperatura del aire desciende por debajo de los 16° C para trabajos sedentarios, 4° C para trabajos ligeros y -7° C para trabajos moderados, sin que se requiera destreza manual, los trabajadores usarán guantes.

Para impedir la congelación por contacto, los trabajadores deben llevar guantes anticontacto.

  1. °- Cuando estén al alcance de la mano superficies frías a una temperatura por debajo de los -7° C, el encargado de la sección o el supervisor deberá avisar a cada
    trabajador para que evite que la piel al descubierto entre en contacto con esas superficies de manera inadvertida.
  2. °- Si la temperatura del aire es -17,5° C o menos, las manos se deben proteger con manoplas. Los mandos de las máquinas y las herramientas para uso en condiciones de frío deben estar diseñadas de manera que se puedan manejar o manipular sin quitarse las manoplas.
  3. °- Si el trabajo se realiza en un medio ambiente a, o por debajo de 4° C, hay que proveer protección corporal total adicional. Los trabajadores llevarán ropa protectora adecuada para el nivel de frío y la actividad física.
  4. °- Apantallar el puesto de trabajo o usar una prenda exterior de capas cortaviento fácil de quitar, cuando la velocidad del aire en el lugar de trabajo sea aumentada por el viento, corriente o por equipos de ventilación artificial.
  5. °- Si el trabajo en cuestión solamente es ligero y la ropa que lleva puesta el trabajador puede mojarse en el lugar de trabajo, la capa exterior de la ropa que se use puede ser de tipo impermeable al agua. Con trabajo más fuerte tales condiciones, la capa exterior debe ser hidrófuga, debiendo el trabajador cambiarse de ropa exterior cuando ésta se moje. Las prendas exteriores han de permitir una fácil ventilación con el fin de impedir que las capas internas se mojen con el sudor.
  6. °- Si no es posible proteger superficialmente las áreas expuestas del cuerpo para impedir la sensación de frío excesivo o congelación, se deben proporcionar artículos de protección con calorifugado auxiliar.
  7. °- Si la ropa de que se dispone no dispensa protección adecuada para impedir la hipotermia o la congelación, el trabajo se modificará o suspenderá hasta que se proporcione ropa adecuada o mejore las condiciones meteorológicas.
  1. °- Los trabajadores que manipulen líquidos evaporables (alcohol, gasolina o fluidos limpiadores) a temperaturas por debajo de los 4°C, adoptarán precauciones espe­ciales para evitar que la ropa o los guantes se empapen de esos líquidos, por el peligro adicional de lesiones por frío debidas al enfriamiento adicional por la evaporación.

CONDICIONES AMBIENTALES DE LOS LUGARES DE TRABAJO

Real Decreto 486/1997, de 14 de Abril.

En el se hace referencia a las condiciones de temperatura y humedad que deben reunir los locales de trabajo.

Estos niveles son criterios de confort condicionados a las características particulares del propio lugar de trabajo, de los procesos u operaciones que se desarrollen en él y del clima de la zona en la que esté ubicado. En cualquier caso, el aislamiento térmico de los locales debe adecuarse a las condiciones climáticas propias del lugar.

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo ha elaborado la Guía Técnica correspondiente a la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo. Esta Guía trata de exponer los criterios y recomendaciones que pueden facilitar a las empresas y a los responsables de prevención, la interpretación y aplicación del Real Decreto 486/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.

Según este Real Decreto la exposición a las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no debe suponer un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores ni debe constituir una fuente de incomodidad o molestia para los mismos.

Las condiciones que deben cumplirse en los locales de trabajo cerrados, según el citado Real Decreto, son las siguientes:

  • La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre 17° y 27° C.
  • La temperatura de los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14° y 25°C.
  • La humedad relativa estará comprendida entre 30 y 70%, excepto en los locales donde existan riesgos por electricidad estática.
  • Los trabajadores no deberán estar expuestos de forma continuada a corrientes de aire cuya velocidad exceda los siguientes límites: trabajos en ambientes no calurosos, 0,25m/s, trabajos sedentarios en ambientes calurosos, 0,5 m/s y trabajos no sedentarios en ambientes calurosos, 0,75m/s. Estos límites no se aplicarán a las corrientes de aire expresamente utilizadas para evitar el estrés en exposiciones intensas al calor, ni a las corrientes de aire acondicionado, para las que el límite será de 0,25 m/s en el caso de trabajos sedentarios y 0,35 m/s en los demás casos.
  • A efectos de la aplicación de las anteriores prescripciones deberán tenerse en cuenta las limitaciones o condicionantes que puedan imponer, en cada caso, las características particulares del propio lugar de trabajo, de los procesos u operaciones que se desarrollen en él y del clima de la zona en la que esté ubicado.

Según la Guía Técnica, cuando la temperatura y/o humedad excedan los valores anteriores, o, sin ser las condiciones ambientales tan extremas, el trabajo sea de tipo medio o pesado o se den ambas circunstancias, se deberá evaluar el riesgo de estrés térmico por calor, recomendándose para ello el método que figura en la norma UNE EN 27243.95.

OTRA NORMATIVA SOBRE EL TEMA

  • Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. BOE n° 269, de 10 de noviembre.
  • Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. BOE n° 97, de 23 de abril sobre lugares de trabajo.
  • Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo. (Real Decreto 486/1997). INSHT.
  • UNE EN 27726 (95) Ambientes térmicos. Instrumentos y métodos de medida de los parámetros físicos.
  • UNE EN 28996 (95) Ergonomía. Determinación de la producción de calor metabólico.
  • UNE EN 27243 (95) estimación del estrés térmico del hombre en el trabajo basado en el índice WBGT.
  • UNE EN ISO 7730 (96). Ambientes térmicos moderados. Determinación de los índices PMV y PPD y especificaciones de las condiciones de bienestar térmico.
  • UNE EN 12515 (97). Ambientes calurosos. Determinación analítica e interpretación del estrés térmico basados en el cálculo de la sudoración requerida.