2.2.3.2 Las vibraciones

2.2.3.2 Las vibraciones

Una vibración es un movimiento oscilatorio de las partículas de un cuerpo respecto a una posición o punto fijo, en un medio físico cualquiera. Cualquier máquina en movimiento genera vibraciones, puede transmitirlas al operario que se encuentre en sus proximidades, bien a través del contacto directo, o por medio del suelo, etc.

Dado su origen, las fuentes de vibraciones son numerosas, estando presentes tanto en el ambiente industrial, como en los transportes y edificios.

De la fuente de las vibraciones depende, por un lado, la frecuencia de emisión, y por otro lado, la parte del cuerpo afectada. Es decir, de la fuente de las vibraciones dependen en gran parte las características del daño que pueden causar. De este modo, se pueden llegar a aso­ciar patologías con sectores de actividad.

Las vibraciones se dividen en dos clases:

  • Vibraciones mano-brazo.
  • Vibraciones cuerpo entero.

El R.D. 1.311/2005, de 4 de noviembre, sobre protección de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposición a vibra­ciones mecánicas define, tanto para las vibraciones mano-brazo, como para las de cuerpo entero, dos tipos de valores: valor límite de exposición, valor que, salvo excepciones, no debe ser superado y valor de exposición que da lugar a una acción, valor cuya superación conlleva la aplicación de medidas técnicas y/u organizativas destinadas a disminuir la exposición.

Vibraciones transmitidas a la mano y el brazo

La vibración transmitida al sistema mano-brazo es aquella vibración mecánica que, cuan­do se transmite al sistema humano de mano-brazo, supone riesgos para la salud y la segu­ridad de las y los trabajadores, en particular, problemas vasculares, de huesos o de articu­laciones, nerviosos o musculares.

2.2.3.2 Las vibracionesEn general estas vibraciones están asociadas al uso de una gran variedad de herramientas motorizadas que se sujetan o se guían manualmente. Según el tipo de movimiento que producen estas herramientas se clasifican en:

  • Rotativas: La herramienta produce un movi­miento rotativo simple destinado a quitar partí­culas de material de la pieza a trabajar.
  • Alternativas: El movimiento rotativo del motor se transforma en movimiento alternativo de traslación.
  • Percutoras: Producen un movimiento alternati­vo generado por aire comprimido.
  • Roto-percutoras: El motor rotativo imprime a la herramienta un movimiento rotatio y una percusión periódica.

En la actualidad el valor límite de exposición diaria normalizado para un periodo de refe­rencia de ocho horas está fijado en 5m/s2, mientras que el valor de exposición diaria nor­malizado para un periodo de referencia de ocho horas que da lugar a una acción está en 2,5 m/s2.

Vibraciones transmitidas al cuerpo entero

Estas vibraciones son aquellas vibraciones mecánicas que, cuando se transmiten al todo el cuerpo, conllevan riesgos para la salud y la seguridad de las y los trabajadores, en particu­lar, lumbalgias y lesiones de la columna vertebral.

2.2.3.2 Las vibraciones

Estas vibraciones se transmiten, generalmente, por un lado, por vehículos industriales o de obras públicas o de transporte a las personas que los conducen o los ocupan y, por otro, por el suelo desde máquinas de cierta poten­cia, como prensas de estampación, cizallas…

Según R.D. 1.311/2005, el valor límite de exposición diaria normalizado para un periodo de referencia de ocho horas es 1,15 m/s2, mientras que el valor de exposición diaria que da lugar a una acción para un mismo periodo es 0,5 m/s2.

A la hora de que un vehículo transmita vibraciones a la persona que lo conduce o a otros pasajeros, tendremos en cuenta:

  • El estado del firme por el que circula el vehículo.
  • El estado de sus ruedas.
  • Su velocidad.
  • El motor que lo impulsa: eléctrico, diesel.
  • El asiento: sobretodo si dispone de algún dispositivo antivibración.

Afectaciones a la salud

Cuando el cuerpo se pone en contacto con una superficie en vibración, tiene lugar una transmisión de ondas vibratorias desde la zona de contacto hacia el resto del cuerpo, lo mismo en superficie que en profundidad; es decir, que dicha zona se convierte en punto de origen de ondas radiantes, cuya frecuencia y amplitud depende de muchos factores. Una vibración, como la que se cita es de tipo localizado. En ocasiones, sin embargo, todo el cuerpo es afectado a la vez, y cada una de sus partes responde a tenor del movimiento vibratorio que le llega, entonces se dice que es del tipo generalizado.

De hecho, son numerosas las causas que pueden hacer variar la respuesta del cuerpo fren­te a una misma vibración, tanto si esta es localizada como generalizada. Dichas causas pue­den ser: extrínsecas al propio cuerpo, relacionadas con el movimiento vibratorio que llega del exterior y su propagación, e intrínsecas que sí dependen de las características de cuer­po y no de la vibración en sí.

Los efectos de las vibraciones hasta el momento, han sido muy poco estudiados salvo en algunos casos de aplicación muy concreta como es el caso del Síndrome de Raynaud. Según la frecuencia se producen diferentes trastornos:

•muy baja (<1,5 Hz): aparición de mareos.
•baja (1,5 – 16 Hz): lesión de tejido conjuntivo de los intestinos.
•media (3-6 Hz):  trastornos de visión.
•alta (> 16 Hz): pueden producir efectos locales o generalizados.

La exposición generalizada de todo el cuerpo puede provocar lesión nerviosa con pérdida de sensibilidad en las piernas que son las primeras en ser afectadas. Si se exceptúa la “enfermedad de los transportes” que es conocida por todos y sufrida por muchos, se han consagrado pocos estudios a la patología producida por la exposición crónica del cuerpo entero a las vibraciones.

Las vibraciones transmitidas a nivel mano-brazo se distribuyen en dos grandes grupos de patologías favorecidas u originadas por el manejo de herramientas vibrátiles: Alteraciones osteoarticulares de las extremidades superiores, y las alteraciones vasomotoras, ambas relacionadas con la frecuencia de la vibración soportada.

Evaluación de Riesgos.

Al evaluar los riesgos se concederá particular atención a los siguientes aspectos:

-el nivel, el tipo y la duración, incluida toda exposición a vibraciones intermi­tentes o a sacudidas repetidas

-los valores límite de exposición y los valores de exposición que dan lugar a una acción

-todos los efectos que guarden relación con la salud y la seguridad de las y los trabajadores especialmente sensibles expuestos al riego, incluidas las trabajadoras embarazadas

-todos los efectos indirectos para la seguridad de las y los trabajadores derivados de la interacción entre las vibraciones mecánicas y el lugar de trabajo u otro equipo de trabajo

-la información facilitada por los fabricantes del equipo de trabajo con arreglo a lo dispuesto en la normativa que regula la seguridad en la comercialización de dichos equipos

-la existencia de equipos sustitutivos concebidos para reducir los niveles de exposi­ción a las vibraciones mecánicas

-la prolongación de la exposición a las vibraciones transmitidas al cuerpo entero des­pués del horario de trabajo, bajo responsabilidad del empresario

-condiciones de trabajo específicas, tales como trabajar a temperaturas bajas

-la información apropiada derivada de la vigilancia de la salud de las trabajadoras y de los trabajadores incluida la información científico-técnica publicada, en la medida en que sea posible

Por tanto, una descripción de la tarea, equipos y lugares de trabajo y tiempos, es determi­nante para una correcta evaluación de la exposición a vibraciones. Además, se tendrán en cuenta posturas, carga muscular empleada, sistemas antivibración utilizados, etc.

Medidas preventivas

Las tres vías para hacer frente al problema de las vibraciones en el trabajo son:

  • Medidas técnicas de reducción de las emisiones, o bien de amortiguación de las mismas.
  • Medidas organizativas: Sustitución o modificación de procesos y/o productos, rotación de trabajadores y trabajadoras.
  • Control médico. La vigilancia de la salud es imprescindible en ciertos casos de exposición a vibraciones.

El programa de medidas técnicas y/ o de organización destinado a reducir la exposición a las vibraciones mecánicas y los riesgos que se derivan de éstas, que se ha de establecer y ejecutar cuando se superen los valores de exposición que dan lugar a una acción, tendrá en cuenta:

2.2.3.2 Las vibraciones-otros métodos de trabajo que reduzcan la necesidad de exponerse a vibraciones mecánicas

– la elección del equipo de trabajo adecuado, bien dise­ñado desde el punto de vista ergonómico y generador del menor nivel de vibraciones posible, habida cuenta del trabajo al que está destinado

-el suministro de equipo auxiliar que reduzca los ries­gos de lesión por vibraciones, por ejemplo, asientos, amortiguadores u otros sistema que atenúen eficaz­mente las vibraciones transmitidas al cuerpo entero y en asas, mangos o cubiertas que reduzcan las vibra­ciones transmitidas al sistema mano-brazo

-programas apropiados de mantenimiento de los equi­pos de trabajo, del lugar de trabajo y de los puestos de trabajo

-la concepción y disposición de los lugares y puestos de trabajo

-la información y formación adecuadas a las y los trabajadores sobre el manejo correcto y en forma segura del equipo de trabajo, para así reducir al mínimo la expo­sición a vibraciones mecánicas

-la limitación de la duración e intensidad de la exposición

– una ordenación adecuada del tiempo de trabajo

-la aplicación de las medidas necesarias para proteger del frío y de la humedad a las trabajadoras y a los trabajadores expuestos, incluyendo el suministro de ropa ade­cuada

2.2.3.3 La temperatura

El cuerpo, como una máquina térmica, consume energía en forma de calorías alimenticias que, a través de procesos metabólicos complejos, se transforma en otras formas de ener­gía, inicialmente trabajo y posteriormente calor, que sirve para mantener una temperatura interior constante en torno a los 37 °C. Este calor finalmente se disipa en un proceso que se denomina dispersión metabólica o velocidad de metabolismo.

El ser humano, como todos los elementos de la naturaleza, se relaciona térmicamente con su entorno mediante los siguientes procesos:

2.2.3.2 Las vibracionesCuando la temperatura ambiente comienza a elevarse, al reducirse la diferencia de tempera­turas entre ésta y la superficie de la piel, dismi­nuye también la velocidad de disipación de calor, con lo que aumentaría la temperatura interna. Para evitarlo, el organismo dilata las venas superficiales y deriva hacia ellas más cantidad de sangre, para que este aumento de superficie de intercambio compense la reduc­ción del salto térmico. Cuando esto no es bas­ tante, y el organismo no pierde calor suficien­temente rápido por convección y por radiación, comienza la exudación, para que al evaporarse el sudor depositado en la piel, el cuerpo pierda el calor empleado en el cambio de estado. Si la temperatura ambiente sigue aumen­tando, en un primer momento se producirá la fatiga térmica propia de la una pérdida con­tinuada de fluidos, para posteriormente, cuando la evaporación del sudor no sea suficien­te, aumentar también la temperatura interna, provocando inconfort, malestar y, en su caso extremo, si se superan durante un cierto tiempo aproximadamente los 41 ° C, la muerte.

En el caso opuesto, si el proceso es de pérdida de calor, al bajar la temperatura del ambien­te se elimina la producción de sudor, se contraen las venas superficiales y se reduce la tem­peratura de la piel para disminuir las pérdidas por convección y radiación. Si esto no es suficiente, el organismo tiende a generar calor mediante una actividad física involuntaria (la tiritona), pero cuando esto no es aún suficiente, la temperatura interna desciende, pro­duciéndose la muerte al mantenerse por debajo de 28 ° C.

Las variables que influyen sobre los intercambios térmicos son: la carga metabólica, la ves­timenta, la temperatura seca, relativa y radiante y la velocidad del aire.

Estimación del estrés térmico: Índice WBGT (UNE EN 27243)

El equilibrio térmico del organismo depende de la producción interna de calor y de los pará­metros ambientales. Cuando estas variables se combinan de tal forma que el calor genera­do por el cuerpo no se puede disipar, aumenta la temperatura corporal. Estamos hablando de una situación de estrés térmico por calor.

Para la Evaluación del Estrés térmico se utiliza el Índice WBGT debido a su sencillez. Es válido para exposiciones representativas de la jornada de trabajo, pero no para exposicio­nes de unos pocos minutos. Tampoco es válido para ambientes calurosos próximos a las zonas de confort.

El índice se calcula de forma sencilla conociendo tres parámetros físicos ambientales y la carga metabólica (M) correspondiente a la actividad desarrollada. Los parámetros físicos son:

  • Ta= Temperatura seca o del aire
  • Th= Temperatura húmeda natural.
  • Tg= Temperatura de globo.

El índice WBGT se calcula:

  • En ausencia de carga solar:   B.G.T= 0,7 Th + 0,3 Tg
  • En exteriores, con carga solar: W.B.G.T= 0,7 Th + 0,2 Tg + 0,1 Ta

El resultado se compara con los valores de referencia, pudiendo ser necesario:

Modificar las condiciones del puesto por métodos apropiados ya sea por mejora de las condiciones o por reducción de la exposición.

Aplicar métodos más precisos de medición, pero también más costosos.

Los valores de referencia son niveles bajo los cuales casi todos los individuos pueden estar habitualmente expuestos, sin efectos nocivos para la salud. No define límite alguno res­pecto de la pérdida de capacidad para ciertas tareas con posibilidad de causar accidentes.

VALORES LÍMITES UMBRAL PERMISIBLES DE EXPOSICIÓN AL CALOR

M :Consumo

metabólico

(kcal/h)

WBGT límite, según UNE- EN 27243
Persona aclimatada Persona no aclimatada
Velocidad aire = 0 Velocidad aire * 0 Velocidad aire = 0 Velocidad aire * 0
< 100. Reposo 33 33 32 32
100-200. Ligero 30 30 29 29
200-310.

Moderado

28 28 26 26
310-400. Alto 25 26 22 23
> 400. Muy alto 23 25 18 20

Medidas preventivas

2.2.3.2 Las vibraciones

Las acciones a llevar a cabo para controlar los riesgos derivados de la exposición de los trabajadores y traba­jadoras a situaciones de estrés térmico por calor están encaminadas a plantear la posible eliminación del ries­go o su control en origen, es decir, reduciendo la fuen­te de calor. Por otra parte cuando la fuente de calor es difícil de eliminar o reducir, se plantea la necesidad de disponer de una ventilación general eficaz o en algunos casos la creación de un microclima alrededor de estos puestos de trabajo. En último término se llegaría a la utilización de equipos de protección personal como trajes refractarios, aislantes, etc.

Es importante tener en cuenta que el organismo humano se aclimata pasados 15 días, por lo que el trabajo a turnos, los periodos post vacacionales o ausencias prolongadas pueden dar lugar a la aparición de los efectos que produce el calor a personas que habitualmente ocupen estos puestos de trabajo.

Por último, se recomienda que los trabajadores y trabajadoras afectadas se habitúen a las siguientes recomendaciones:

  • Beber agua fresca (12°C), menos de 1/4 de litro cada vez.
  • Moderar la ingestión de alimentos grasos.
  • Controlar la ingestión de café y alcohol.
  • Para sujetos no aclimatados será necesario que tomen mayor cantidad de sal.

El RD 486/1997 sobre “Disposiciones Mínimas de Seguridad y Salud en los Lugares de Trabajo” en su Anexo III especifica las condiciones ambientales en los lugares de trabajo.

Las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no deben suponer riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores y trabajadoras.

En la medida de lo posible, las condiciones ambientales, no deben constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores y trabajadoras.

Deberán evitarse las temperaturas y las humedades extremas, los cambios bruscos de tem­peratura, las corrientes de aire molestas, los olores desagradables, la irradiación excesiva y, en particular, la radiación solar a través de ventanas, luces o tabiques acristalados.

El aislamiento térmico de los locales cerrados debe adecuarse a las condiciones climáticas del lugar.

En los lugares de trabajo al aire libre y en los locales de trabajo que, por la actividad desa­rrollada, no puedan quedar cerrados, deberán tomarse medidas para que las y los trabaja­dores puedan protegerse, en la medida de lo posible, de las inclemencias del tiempo.

Las condiciones ambientales de los locales de descanso, de los locales para el personal de guardia, de los servicios higiénicos, de los comedores y de los locales de 1° auxilios debe­rán responder al uso especifico de estos locales y ajustarse en todo caso a las condiciones ambientales anteriormente descritas.

Temperatura Mínima Máxima
Trabajos sedentarios 17°C 27°C
Trabajos ligeros 14°C 25°C

 

Humedad %Hr Mínima %Hr Máxima
Locales en general 30 % 70 %
Locales con riesgo por
electricidad estática
50 %

 

Corrientes de aire Trabajos sedentarios Trabajos no sedentarios
Ambientes no calurosos 0,25 m/s 0,25 m/s
Ambientes calurosos 0,50 m/s 0,75 m/s
Condiciones especiales 0,25 m/s 0,35 m/s

 

Renovaciones de aire Por trabajador
Trabajos sedentarios, ambientes no caluro­sos ni contaminados por humo 30 m3/h
Resto 50 m3/h